Contra la censura

Burlando el cerco informativo en Sonora

Influyó caso ABC en rumbo de elección: Bours

Por Danilo Luna

Hablar de los resultados de la jornada electoral le toca al partido (PRI) y al candidato (Alfonso Elías Serrano), comentó Eduardo Bours Castelo durante su primer conferencia de prensa después de los comicios que apuntan una clara tendencia al triunfo del Partido Acción Nacional, en las contiendas por la gubernatura de Sonora y la alcaldía de Hermosillo.

Eduardo Bours

Eduardo Bours

El mandatario estatal destacó que hubo una cantidad de votantes inferior a la de los comicios de 2003, en parte debido a lo que calificó como un mal manejo de la información en el caso de la guardería ABC.

Señaló que un periódico local publicó el día de las elecciones un desplegado en contra del Gobierno del Estado; no descartó que eso influyera en la virtual derrota del PRI.

“Yo creo que la manipulación del caso de la guardería afectó el rumbo de la elección, yo sí creo. Y creo que este manejo que se le ha dado incluyendo los desplegados del día de ayer, obviamente tuvo un impacto”, aseveró.

Ante la pregunta de un medio de comunicación internacional de que representa para él ser el último gobernador priista en el Estado, Bours Castelo simplemente contestó, “Ya veremos”.

julio 6, 2009 Posted by | Correo electrónico & Internet | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Bours pierde la razón

Por Ricardo Alemán

Cuando un político o gobernante pierde la cabeza, los territorios de la política y el poder suelen transformarse en tierra fértil para el disparate. Ese parece ser el caso de Eduardo Bours,

Eduardo Bours

Eduardo Bours

gobernador de Sonora, quien desesperado porque en sólo 25 días perdió el proyecto político de su vida —el de ser presidente—, también parece haber extraviado los sentidos de responsabilidad, ética y de gobierno. ¿Qué es, si no una muestra contundente de extravío, que Bours proponga indemnizar a los familiares de los niños muertos en la guardería ABC —con casi un millón 500 mil pesos—, a cambio de que los deudos firmen en exclusiva para su gobierno la facultad de demandar al IMSS y al gobierno federal por la tragedia? ¿Qué significa esa monstruosidad a la que llegó el gobernador Bours —que, en medio del dolor de los deudos, pretender comprar los derechos de venganza personal contra el IMSS y de protección a sus parientes—, quien acaso alterado por su tragedia política personalísima se aleja de principios básicos de justicia, gobierno y Estado?

Desde su investidura de gobernador —caricatura de gobierno—, nos enseña que lo suyo no es la ley ni menos la justicia; que no es estadista y que está lejos del ejercicio ético del poder. “Todo tiene precio”, parece decir el bárbaro de Sonora. Por eso pone en la mesa un millón y medio de pesos para cada uno de los deudos —en eso tasa la vida de los niños—, a cambio de que le entreguen los derechos de ejecutar su venganza personal. Parece que asistimos al regreso de los gobiernos carroñeros.

julio 1, 2009 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Columna

ESTRICTAMENTE PERSONAL

Raymundo Riva Palacio, 17 de junio de 20009.

La caída de Bours

Eduardo Bours, el gobernador de Sonora, jugó con fuego y se quemó. Desde el primer día del siniestro en la guardería ABC, filtró un dato que esperaba fuera tan apetitoso para los medios, que la vertiente política de la tragedia enfocara la discusión hacia Los Pinos. Y logró que en las primeras 72 horas del siniestro el calor político se colocara sobre la primera dama, Margarita Zavala, porque una de las dueñas de la guardería, Marcia Gómez del Campo, era su prima. Se lo comentó en tono favor al Presidente a Daniel Káram, director del IMSS, cuando llegó a Hermosillo el día de la tragedia, al tiempo que sus cercanos revelaban la infi dencia a columnistas, que tuvieron su festín presidencial hace dos fi nes de semana.
Pero la estrategia de Dr. Jeckyll and Mr. Hyde falló, y la respuesta fue contundente. Se abrieron las compuertas federales y brotó la información sobre cuántos de sus familiares, de sus cercanos, de aliados políticos y empresarios proclives a él, tenían guarderías subrogadas en Sonora, un negocio de unos 300 millones de pesos al año. Bours fue puesto contra la pared, sin apoyo del PRI o de otros gobernadores, que parecerían estar cobrando la factura a su sectarismo y arrogancia. Voces aisladas abogaron por él, pero tendrá que enfrentar esto solo, con sus recursos políticos y con el hándicap de haber perdido la confi anza que le tenían en Los Pinos, por quererse pasar de listo.
Hasta hace dos semanas, Eduardo Bours se comportaba como un gobernador que veía a todos para abajo. El político mexicano con mejor conexión en el gobierno de Barack Obama -por la vía de su vieja amiga y conocida Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Territorial-, contaba también con el nivel más alto de popularidad entre sus electores -85%-, lo que le daba una fortaleza sin par en el país.
A menos de un mes para la elección de gobernador en su estado, su delfín, Alfonso Elías Serrano cabalgaba holgadamente hacia la victoria, pero la tragedia en Hermosillo cambió su derrotero.
Nadie puede estar seguro qué tanto afectará electoralmente este episodio al ánimo del electorado sonorense. Hay una molestia legítima en la sociedad de Hermosillo, que el sábado pasado se organizó para marchar por las calles de la capital estatal en demanda de justicia. La diferencia de al menos ocho puntos -en la encuesta de Consulta Mitofsky, la más cerrada de todas- entre Elías Serrano y el candidato del PAN a la gubernatura, Guillermo Padrés, parece demasiada para cambiar el sentido del voto, por lo que se entiende menos en términos políticos que el gobierno de Bours haya intentado un encubrimiento, y más se fortalece la hipótesis que no se trataba de un asunto político-electoral, sino político-empresarial.
Durante toda la semana pasada, sus cercanos enfi laron las baterías al Gobierno federal, primero con la fi ltración del parentesco con la señora Zavala, y luego en atacar el fl anco herido del Seguro Social. El 12 de junio abrió fuego el procurador de Justicia de Sonora, Abel Murrieta, quien aseguró que con base en toda su documentación -acopiada en cuatro días-, “hay presuntas responsabilidades graves del IMSS”. Pero ocultó un dato clave, el ofi – cio del 8 de noviembre, fi rmado por el director de Protección Civil del Ayuntamiento, Roberto Copado Gutiérrez, donde aseguraba que la guardería satisfacía los estándares de seguridad, no había sido integrado en la averiguación, ni él había declarado ante la autoridad.
En esa línea, Alberto Barreda Robinson, representante en México de los hospitales Shrines, que se especializa en niños quemados y que ofreció abrir sus clínicas en Estados Unidos para los menores, criticó severamente a los médicos del IMSS el fi n de semana, llamándolos mediocres y acusándolos de impedir el traslado de algunos niños a Estados Unidos. La declaración de Barreda generó todo tipo de reacciones. La principal, la del presidente de Shrines, Ralph W. Semb, quien descalifi có a Barreda y se expresó en los mejores términos de los médicos del Seguro Social.
En apoyo al gobierno de Bours llegó la mano de alguien totalmente inesperado, el procurador general, Eduardo Medina Mora quien rápidamente, apenas arrancando la averiguación previa federal, hizo un juicio apresurado minimizando la responsabilidad que pudieran tener los dueños de la guardería, y al mismo tiempo, al igual que el gobierno de Bours, cargando la mano en contra del IMSS. Medina Mora, quien conoce bien a los empresarios de esa región desde que participó en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio en el capítulo agropecuario, fue reprendido por el presidente Felipe Calderón, y tuvo que rectifi car las declaraciones emitidas.
El regaño de Los Pinos a Medina Mora fue el principio de la caída política de Bours. Barreda era padre del director administrativo de la Secretaría de Salud de Sonora, cuyo titular, Raymundo López, había tenido fuertes diferencias con Káram desde que, antes de dirigir el IMSS, lo hacía con el Seguro Popular. Y la señora Gómez del Campo, más cercana que la primera dama, era a la esposa del gobernador; su sobrina, para ser exactos. Las piezas comenzaban a caer.
La prensa ha documentado que el entorno cercano de Bours es dueño de alrededor del 15% de las guarderías en Sonora. La mitad de ellas fueron cerradas por el IMSS en los últimos días, y se esperan más sorpresas. La ofensiva de Bours contra Los Pinos y el IMSS se revirtió. Es un búmeran político donde el gobernador, que tanto control había ejercido durante su casi extinto sexenio, perdió la brújula en el epílogo de su mandato. Los malos consejos lo llevaron a una mala decisión. En el gobierno están indignados por sus manipulaciones políticas. En el PRI ríen. Un eventual candidato a la Presidencia en el 2012, se ha desplomado.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

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junio 17, 2009 Posted by | Columnas | , , , | Deja un comentario