Contra la censura

Burlando el cerco informativo en Sonora

Los niños olvidados

Por Arturo Navalón

Camila Fuentes, 2 años; Emilia Fraijo, 3; Germán León, 4; Santiago de Jesús Zavala, 2; Ximena Álvarez, 2…

El secretario de Gobernación y el gobernador de Sonora deben saber que la responsabilidad moral de los regímenes está por encima del ordenamiento penal. Importa conocer a los culpables del

Emilia

Emilia

infanticidio, pero importa más que se haga justicia.

Los nombres con los que inicia el Dardo son algunos de los olvidados de San Juanico y Hermosillo, sobre quienes los zopilotes políticos se arrojaron para ofendernos y mostrar que a veces el Estado es fallido. La modernización del Estado, en los últimos 25 años, diluyó la responsabilidad pública. Los tecnócratas le dejaron sin alma y convirtieron todo en un conflicto leguleyo para optimizar el dinero, olvidando que éste debe servir a la gente.

Nada excusa al poder federal ni al último empleado del ayuntamiento de Sonora en aventarse la pelota unos a otros. Pagamos impuestos, respetamos los semáforos y votamos para que el Estado garantice la vida y la seguridad. Político no debe ser igual a impune. El IMSS tiene toda la responsabilidad, cobra cuotas para que sus afiliados lleven a sus hijos a guarderías que permite estén sin garantías. Si la ordenación no sirve: que la cambien.

Aún no sabemos quiénes son los culpables; yo no subrogué ni renté la bodega ni tengo responsabilidad penal, pero asumo mi carga moral frente a la inacción y a que estas tragedias muestren que todo pasa y nosotros tragamos y tragamos.

No olvidemos a las víctimas cuando la fiesta democrática, donde uno dice lo que piensa, llegue. El 5 de julio demos voz a los olvidados, merecen un ejercicio democrático; si de las catástrofes los partidos sacan raja política, consagran la impunidad y violan el orden legal, el sistema será fallido. Los políticos deben saber que no responder a los San Juanicos y Hermosillos los aleja de alimentarse, aunque sea como zopilotes, de la carroña del sistema caduco.

San Juanico, accidente a causa del coyotaje, fue punto de inflexión en el big bang moral de los mexicanos, sus víctimas esperan justicia. Ojalá estos 25 años no sean en vano. La impunidad se debió a la dictadura perfecta, de repetirse San Juanico, será una estafa imperfecta.

Escribí los nombres pues la muerte se percibe cuando tiene rostro. Los padres de esos niños sufrieron la tragedia, pero todos debemos impedir el juego repugnante del “yo no fui”, pues sus hijos y sus huesos también son nuestros.

En recuerdo de las víctimas inocentes por nuestra desidia…

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junio 29, 2009 Posted by | Columnas | , , , , , | Deja un comentario